Icalma se encuentra a una altitud de 1.350 metros, rodeado de boscosas montañas y grandes volcanes de piedra desnuda. Su entorno y parajes que envuelven a esta pequeña localidad cordillerana, son diamantes en bruto para el turismo de La Araucanía. Bien lo sabe Carlos Catrileo y su familia, quienes desde hace 5 años trabajan bajo el nombre de Turismo Icalma Amuley. Por eso acaba de inaugurar su ruca y la temporada turística con el sendero Katxun Leufu, una ruta de 3 horas de caminata que permite abrazar la naturaleza, espacios rodeados de araucarias, ñirres, lengas, flora nativa y arroyos de aguas cristalinas. Una profundidad sobrecogedora para el visitante, que hace sentir como si se flotara en el vacío del espacio exterior, y sin mucha imaginación, pensar que ese abismo sin fin podría ocultar antiguos e insospechados secretos.

Durante la caminata se llega a Piedra Colorada desde donde se divisa el Lago Galletué, el Lago Alumniné (Argentina), Lago Icalma y 5 volcanes, para terminar con un asado al palo de chivo o cordero. La temporada se inició en diciembre y finaliza la primera semana de marzo. Luego viene la otoñada y otras actividades que este emprendedor mapuche prepara para el 2020. Turismo Icalma Amuley es un emprendimiento pehuenche-mapuche, pioneros del canopy en la zona y hoy incorporando el senderismo. “Tenemos paseos a caballo, tour trekking a Piedra Colorada y tour trekking a Batea Mahuida con 2 miradores binacionales. Es un recorrido muy cultural, donde compartimos lo que somos junto a mi familia compuesta por 4 hijos y mi esposa Marcela. Hoy inauguramos lo que alguna vez soñamos. Tenemos además un domo para alojar a 4 personas y un refugio de cordillera. Compartimos la cultura mapuche, siempre preocupados de cuidar nuestros recursos, los bosques, el agua y a través del senderismo potenciar los gestos de hermandad. A cada mirador llego con la bandera chilena, argentina y mapuche, pues vivimos en un solo mundo que debemos compartir. Quienes quieran visitarnos pueden llamar a 966868921”, explica Catrileo.

La difusión de esta nueva iniciativa se enmarca dentro del Programa Territorial Integrado (PTI), turismo de intereses especiales, naturaleza y cultura, destino Araucanía Andina de Corfo. Dentro de esta iniciativa se desarrolló una consultoría sobre diseño de productos turísticos y propuestas de valor con comunidades mapuche pehuenche. “Aquí se identificó la oferta de productos turísticos de emprendedores y empresarios turísticos, estableciéndose criterios que permitieron seleccionar aquellos negocios que están comercialmente listos para vender fuera de la región. Dentro de éstos, se encuentra el microempresario pehuenche Carlos Catrileo, quien ofrece tour guiados, canopy, alojamiento, alimentación, entre otros servicios”, comentó Marcela Rodríguez, ejecutiva del Agente Operador Corfo, Copeval S.A.

Cabe indicar que los senderos son una actividad bonificada por Conaf bajo la Ley 20.283 y su objetivo principal es dar un enfoque diferente al uso del recurso forestal, donde lo importante es el bosque en toda su definición. “Es decir, el valor de la flora, fauna y por sobre todo la relación que tienen los propietarios con ese recurso, el uso ancestral y el valor que ellos le dan, que en definitiva se convierte en un relato particular y único de cada sendero, transformándose en una experiencia turística para el visitante, a partir de un bosque. Además, es una actividad que se puede realizar en bosque de preservación y en el caso de Lonquimay bosques con presencia de araucarias. De esta manera se da un uso sustentable a un recurso que se encuentra en categoría de conservación. Don Carlos es un líder mapuche que da empuje a una red de senderos que se está creando en Lonquimay. Se fue a trabajar a Santiago hasta darse cuenta que su valor está en su propia tierra o mapu como le dicen ellos, y con muchos esfuerzos y perseverancia ha logrado contar y aglutinar recursos de diferentes instituciones para su emprendimiento familiar, donde hasta el más chico de la familia juega un rol, sin olvidar nunca su cultura mapuche pehuenche, con mucho respecto a la naturaleza”, dijo finalmente Frida Schweitzer, extensionista de CONAF.

Cabe destacar que esta institución a través de La Unidad Técnica Regional (UTRE), en el marco de la implementación de La Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV), está realizando una actualización del estado de senderos pertenecientes a la red Curacautín – Lonquimay, con el fin de vincular este recurso a la oferta turística existente en el territorio.

Los habitantes de Icalma relatan numerosas historias de sus bosques y montañas. Son parte de la tradición indígena pehuenche, habitantes originarios del lugar, cultura que se mantiene viva y fuerte en este hermoso territorio de Araucanía Andina.

Comenta con Facebook